Preguntas frecuentes
Si últimamente sientes ansiedad, miedo, bloqueo, tienes la sensación de estar perdida o simplemente notas que ya no puedes con todo sola, la terapia puede ser un buen lugar para empezar. No necesitas «tocar fondo» para pedir ayuda: priorizarte es un acto de autocuidado.
Sí. La cercanía y la conexión no dependen de un espacio físico, sino del vínculo terapéutico. Muchas personas me dicen que, desde casa, se sienten incluso más cómodas y libres para hablar, por lo que en el proceso online se puede generar la misma confianza y eficacia que en el presencial.
Cada encuentro dura alrededor de 45/50 minutos. Es un tiempo pensado solo para ti, sin interrupciones, sin juicios y sin prisas.
Lo más habitual es una vez a la semana al empezar, para que sientas un acompañamiento constante. Luego, según tu proceso, podemos espaciar a cada dos semanas o más. Lo decidiremos juntas.
Solo un dispositivo con cámara y micrófono, una conexión estable a internet y un espacio tranquilo donde te sientas cómoda. Y, sobre todo, tus ganas de darte este espacio.
Trauma, ansiedad, miedos, duelos, rupturas, autoestima, dependencia emocional, estrés… o simplemente ese deseo de conocerte más y aprender a escucharte.
Es normal dudar. Por eso te ofrezco una llamada gratuita de 15 minutos (aprox): para que nos conozcamos y resuelvas tus dudas antes de decidir.
Sí. Todo lo que compartas conmigo está protegido por el secreto profesional. Tu historia es tuya, y se queda a salvo aquí.
Cada proceso es distinto. Algunas personas sienten alivio en las primeras sesiones, otras necesitan más tiempo. No hay un camino igual, pero cada paso cuenta.
La terapia es una inversión en ti, en tu bienestar y en tu futuro. El precio de las sesiones aparece en el apartado de psicoterapia. Si tienes dudas, puedes escribirme y te explico las opciones disponibles.